La refrigeración «Direct-to-Chip» aplica líquido refrigerado directamente a los procesadores (CPU y GPU) para lograr un intercambio de calor eficiente. Esta tecnología evita la ralentización de los servidores, maximiza la potencia de cálculo y reduce los requisitos de espacio en cuanto a la densidad de los racks.
- Habilitar el cálculo de carga de trabajo máxima de GPU y CPU
- Mayor precisión y eficacia
- Ideal para aplicaciones de alto rendimiento
Más información sobre nuestra solución de refrigeración directa al chip.
